lunes, 8 de junio de 2009

La histeria femenina fomenta la patología masculina

Y viceversa. Descubrí en todo este tiempo vivido, que no es una cuestión de género. No se trata de favoritismos sexuales, ni costumbres. Esto es todo una cuestión psicológica. Si una mujer decide retener a "su" hombre, puede hacerlo como sea, como quiera, y siempre va a ganar. Todas las variantes llevan a lo mismo: la retención del sujeto que las obsesiona. Como si fuese propiedad privada, un oso de peluche que les regalaron a los quince, un padre que nunca tuvieron, o el buzo que usaban en séptimo grado. Y los métodos de extorsión y manipulación hacen que ellos terminen rogando que no los dejen (aunque todo su ser reclame a gritos un poco de paz espiritual): Llamados telefónicos en horarios nefastos, gritos, celos, amenazas de muerte y suicidio, llantos... pero, nosotras, bien sabemos que todo este tipo de artimañas son solo histerias pasajeras o patologías incurables que no pasan a mayores (en la mayoría de los casos)... y ellos le dan rosca, la yegua los amenaza, les dispara con los golpes más bajos, les genera culpas incoherentes, y siguen cayendo... como si no supieran que se merecen una vida mejor, sin conflictos, sin que nadie hiera sus facultades mentales. Terminan siendo víctimas de ellos mismos, con un trastorno de personalidad codependiente, les da miedo tomar decisiones y creen que todo puede cambiar. Y este es el motivo por el cual (repito que siempre hablo de la mayoría de los casos) la mujer es la que toma siempre la decisión de separarse: porque sabe que el tipo nunca lo va a hacer, por culpa, miedo, volver a vivir con su madre, por los hijos, porque está cómodo, porque son muchos años, etc... Entonces, se complementa el cuadro de uno con el del otro: si a mi como mujer me sirve que sigas estando conmigo... voy a manipularte hasta que sangres... y a vos, como hombre... hasta que te desenamores o nosotras decidamos que así sea (porque dejamos de darte los gustos, andamos con otro y nos estorbas, o no nos convenís económicamente). Las mujeres somos lo peor de la humanidad, por eso, somos el sexo fuerte. Ningún hombre puede decir que somos débiles, porque nos hacemos las débiles para disfrutar de ese beneficio. Y ustedes también lo saben. Simplifiquemos las desgracias: todos somos concientes de las capacidades del otro, y sus puntos débiles: a mi también muchas veces me encantaría que te hagas pizza después del sexo, a vos te gustan las cremas aunque no las uses y te cuidás el pelo para que no se caiga, ambos hacemos dietas cuando las necesitamos o estamos gordos y nos queremos matar. Tenemos muchas cosas en común y esta idea loca de que somos distintos sólo puede corroborarse por los órganos sexuales, el embarazo y las tetas. Somos igual de histéricos y patológicos, tenemos miles de mañas y no nos entendemos porque somos el espejo del otro. Y no nos gusta vernos reflejados. Y eso... las mujeres lo sabemos. Por eso usamos ese poder. Porque sabemos donde herir mejor, en donde está esa culpa, qué les da miedo, y cómo sacarles plata. Tengo la firme convicción que el hombre no nació infiel y la mujer no nació malvada. En algún momento, hubo un click en la humanidad, tal vez el árbol prohibido de la creación no era un árbol sino un Cocodrilo - Golden y ahí se pudrió todo (a lo que después denominaron "manzana prohibida") y Dios se enojó porque no lo invitaron... tal vez la última tentación de Cristo fue con María Magdalena y Poncio Pilatos se enloqueció porque él lo había visto primero... Cualquiera haya sido la teoría original, terminamos siempre en la misma historia: El sometido y el sometedor, la víctima y el victimario... terminemos con esta farsa!

5 comentarios:

  1. QUE BUEN POSTEO Y LA PUTISIMA MADRE QUE LO RE MIL PARIO!!!!
    Te juro por los... 15 años que hace te conozco, que este texto lo voy a repostear en mi blog, haciendo la referencia correspondiente.
    Cuando lo digo yo soy un machista de mierda.
    Ahora que lo dice una mujer, quiero ver que mierda dicen!!
    Gracias por ser tan grossa

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  2. Ademas, mariano Martinez, vez que son todas una gronchas, merecen morir todas con un verdulero al lado

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  3. vuelvo a leerte otra vez en este post que publique en mi perfil de fb hace tiempo, nos e si recuerdas. y sigo aplaudiendote cada palabra. ojala pronto escribas mas cosas, de este tema.

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